El Celta B tuvo que conformarse con un punto en su visita al Sardinero, donde el equipo de Alejandro cosechó un empate sin goles que le mantiene en tierra de nadie en la clasificación, tan alejado de los puestos de fase de ascenso como de los de descenso, donde se encuentra metido precisamente el rival de ayer, el Santander B.
El filial celeste dominó la posesión durante más tramos del encuentro, sin embargo las ocasiones más claras llegaron para el bando local.
El juego fue bastante pobre en la primera mitad, con dos equipos bien organizados en el terreno de juego. Los cántabros lograron sorprender en un par de ocasiones al contragolpe, pero se encontraron con un entonado José Ramón, el portero que ayer ocupaba el puesto de Yoel, convocado con el primer equipo, y que fue el mejor de los célticos en ese primer tiempo.
Joselu dispuso de la mejor ocasión ya en el segundo tiempo al rematar desde dentro del área un balón que se fue desviado. Pero Alejandro Menéndez sustituyó al único delantero que alineó a falta de más de veinte minutos para dar entrada a un centrocampista y el Celta B jugó esa recta final del encuentro sin un punta nato, sin un referente en el área, como dando por bueno el empate.
No habría más oportunidades claras en el último cuarto de hora, en que los vigueses le dejaron la iniciativa a los locales.
Menéndez, satisfecho
El entrenador del Celta B, Alejandro Menéndez, mostró su satisfacción por el punto que sumó ayer su equipo. «Este resultado sigue manteniendo la racha positiva que llevamos». Reconoció que el Racing B había sido superior: «Ha merecido más por ocasiones, aunque al final el empate creo que nos viene bien a los dos». Resumió el encuentro diciendo que el Celta B dominó «en el centro del campo, aunque las ocasiones han sido para ellos en un partido muy denso y de mucho trabajo».
El técnico local, José Luis San Miguel, apuntó: «Ha sido un resultado injusto, con dos palos de Berrocal y un gol anulado en posición dudosa de fuera de juego».
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